¿Meningitis? Así debe actuar

Las vacunas siguen siendo la forma más efectiva que tenemos de prevenir las enfermedades infecciosas”, indica Santiago Trillo, coordinador del Grupo de Estudio de Neurología Crítica e Intensivista de la Sociedad Española de Neurología (SEN).

Francisco Javier Candel, secretario del Grupo de Infecciones en Urgencias de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias, manifiesta que una persona con meningitis bacteriana podría fallecer “en menos de 24 horas” desde que se detectan los síntomas si no recibe tratamiento.

La SEN señala que, aunque esta enfermedad puede aparecer a cualquier edad, los niños menores de 5 años y los jóvenes de entre 15 y 24 años son los grupos en los que con mayor frecuencia se dan casos de meningitis bacteriana.

La meningitis es una enfermedad que se caracteriza por la inflamación aguda de las meninges que son las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal. La gran mayoría de casos de esta enfermedad se deben a infecciones causadas por virus o por bacterias.

“Mientras que las consecuencias de la meningitis vírica suelen ser leves, la meningitis de origen bacteriano es grave y puede ser mortal o dejar secuelas importantes si no se trata de forma inmediata”, explica Santiago Trillo, coordinador del Grupo de Estudio de Neurología Crítica e Intensivista de la Sociedad Española de Neurología (SEN).

Según datos de la SEN, un 30% de los pacientes que han padecido meningitis bacteriana sufre algún tipo de discapacidad importante.

En este sentido, los especialistas del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido señalan que algunas de las complicaciones más comunes asociadas a la meningitis son:

-Pérdida de audición que puede ser parcial o total.

– Problemas de memoria y concentración.

– Problemas de coordinación, movimiento y equilibrio.

– Dificultades de aprendizaje.

– Pérdida de visión parcial o total.

– Incluso amputaciones de miembros.

La meningitis puede originar una sepsis, que es una respuesta inflamatoria del organismo ante una infección y que puede ocasionar el fallo de varios órganos.

“La sepsis es una reacción inflamatoria asociada a la disfunción de órganos secundaria a un proceso infeccioso. La meningitis bacteriana es una de las infecciones que desencadenan esta inflamación. En población pediátrica, la meningitis bacteriana es la primera causa de sepsis, salvo en neonatos. En adultos, las causas más frecuentes son la infección respiratoria, la infección urinaria y la intra-abdominal”, detalla Francisco Javier Candel, secretario del Grupo de Infecciones en Urgencias de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (INFURG-SEMES).

Pero, ¿cómo podemos reconocer una meningitis bacteriana? ¿Cuáles son sus síntomas? El doctor Candel destaca “la triada de cefalea, fiebre y meningismo, entendiendo este como la respuesta rígida y dolorosa a la movilización del cuello o a la flexión del tronco en población pediátrica”.

Asimismo, la Sociedad Española de Neurología indica que los síntomas iniciales de la meningitis (tanto bacteriana como vírica) pueden ser similares a los de infecciones víricas como la gripe.

Sin embargo, “es importante tener en cuenta que en el caso de que se experimente fiebre, dolor de cabeza continuo e intenso y especialmente confusión, vómitos, convulsiones, petequias (manchas en la piel) o rigidez en el cuello, podemos estar ante una forma grave de meningitis y es necesario buscar atención médica urgente”, subraya esta entidad.

El doctor Candel manifiesta que una persona con meningitis bacteriana podría fallecer “en menos de 24 horas” desde que se detectan los síntomas si no recibe tratamiento.

Por ello, el facultativo indica que ante la sospecha de una posible meningitis bacteriana “hay que acudir a un servicio de urgencias para descartar el proceso o, en su caso, iniciar precozmente las medidas de diagnóstico y tratamiento”.

Este especialista en infecciones en urgencias explica que el tratamiento “consiste en instaurar precozmente antimicrobianos endovenosos con difusión al sistema nervioso central. Además, con frecuencia se emplean esteroides para minimizar la inflamación de las estructuras cerebrales que puedan ensombrecer el pronóstico (hipertensión intracraneal). Paralelamente, se ponen en marcha medidas para el control de la sepsis”.

La Sociedad Española de Neurología (SEN) estima que casi el 90% de los casos de meningitis bacteriana se producen por infecciones causadas por agentes (principalmente neumococos y meningococos) que pueden transmitirse al estornudar, al toser o con el intercambio de saliva.

Así, además de mantener una correcta higiene, hábitos saludables y evitar sustancias tóxicas como el tabaco o el alcohol que debilitan nuestro sistema inmune, esta entidad afirma que la mayor prevención ante la meningitis es la vacunación.

“Las vacunas siguen siendo la forma más efectiva que tenemos de prevenir las enfermedades infecciosas. Puesto que la meningitis se puede contagiar entre personas que conviven en un mismo espacio, es importante mantener la inmunidad de grupo, es decir, la protección de una determinada población ante una infección debido a la presencia de un elevado porcentaje de individuos vacunados ante la misma. De esta manera se protege, sobre todo, a los que aún no han recibido las primeras dosis de vacuna, los niños más pequeños”, aclara el doctor Santiago Trillo, miembro de la SEN.

Esta entidad señala que aunque la enfermedad puede aparecer a cualquier edad, los niños menores de 5 años y los jóvenes de entre 15 y 24 años son los grupos en los que con mayor frecuencia se dan casos de meningitis bacteriana.

“La meningitis es la primera causa de muerte por infección en niños y adolescentes. Reconocer sus síntomas y solicitar atención urgente es de vital importancia”, concluyen.

Por Purificación León.

EFE/REPORTAJES


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